El rol y los videojuegos tienen mucho en común, comparten muchos objetivos comunes y les empuja, en muchos casos, el mismo viento: ofrecer al jugador la posibilidad de sumergirse en un mundo fantástico en sus propias condiciones, sin un narrador que explique cada paso y dicte el destino de los personajes.
Llevo mucho en esto de los videojuegos, mi andadura comenzó cuando a la temprana edad de 10 años cambie mis playmovils por una caja negra llamada « Atari 2600 » si, esa fue mi 1 consola y aunque a día de hoy parece ridícula si la comparamos con la actual generación, en aquellos tiempos era lo más increíble que había visto. Luego al cavo de 2 años los reyes magos se dejaron pasar por mi casa y debajo de mi árbol navideño, dejaron una tal NES y un juego de un fontanero con bigote llamado Mario, este personaje no tenía capa ni una fuerza sobrehumana, pero resultaba tremendamente adictivo. Por aquel entonces existían los ya casi desaparecidos recreativos y en ellos pasaba el mayor tiempo jugando o viendo jugar a los demás, había una recreativa en la cual las colas siempre eran muy comunes y una vez que tenias la oportunidad de jugar, un tal Ryu te mandaba para casa con una paliza a base de hollukens y soryukens, si estoy hablando de Street Fighter II. Dicho juego era el sueño de toda mi pandilla de amigos, pero para poder probarlo tendríamos que hacernos con la hermana mayor de nuestra querida NES, ahí fue cuando hinque los codos, aparte mi NES en un rincón y me propuse cumplir la promesa que nos hicimos mi madre y yo, yo sacaba todo sobresaliente y ella me compraría la Super NES.
El día de recogida de notas, mi madre se presento en casa, pero no venia sola ya que le hacía compañía de “El cerebro de la bestia “, recuerdo que las piernas me temblaron y corrí como pude hacia mi tan ansiado tesoro -mi madre, no penséis mal- para abrazarla y darle un millón de gracias, pero ahí no terminaron las sorpresas ya que mi padre se dejo caer con Street Fighter II y Super Mario Bross World!!!!! Tan rápido como pude, me puse manos a la obra y después de enchufar los cables y sintonizar la televisión introduje mi cartucho de Street Fighter II y me lié a jugar con mi hermano sin parar toda la tarde, pero lo más grande fue cuando me dispuse a probar Super Mario World, que gráficos, que jugabilidad y por fin podía decir que mi fontanero favorito ya tenía capa y no conforme con ella también disponía de un dinosaurio verde, el cual utilizaba de montura, su nombre era Yoshi.
Aquel día me fui a la cama y por fin pude descansar tranquilo, mis 2 objetivos se habían cumplido: mi fontanero ya era todo un héroe con su correspondiente capa y pude derrotar a Ryu, continuando y sin necesidad de insertar monedas.
Mi vida transcurría felizmente, pero mi cerebro me pedía más juegos y solo poseía los 2 mencionados con anterioridad. Mi ansiedad crecía día a día y me propuse a buscar chavales que estuvieran dispuestos a cambiar juegos, conocí a varios e hicimos una quedada en el centro del pueblo para compartir nuestros juegos. Mi cambio fue Street Fighter por un tal The Legend of Zelda: A Link To The Past. No muy convencido me fui para casa, pensando que el cambio había sido para mal ya que este juego no lo conocían ni las ratas. Cuando el cartucho fue introducido en mi Super Nes, -tras haber soplado este mismo cartucho- me quede con los ojos como platos, nunca antes había visto una intro tan trabajada y esos gráficos me sorprendieron tanto que dije: cuidado que estoy ante algo nuevo, nunca antes visto y con una libertad jugable de espanto.
The Legend of zelda a Link To the Past
Vale que estaba en ingles -pero que juego no lo estaba en aquella época- que sus puzzles no eran moco de pavo para un inexperto en este tipo de juegos y vale que costaba 12 mil de las antiguas pesetas. Pero mi principal objetivo era conseguir esta joya como fuese ya que su duración me impidió pasármelo y tuve que devolverlo a su dueño. Este juego había marcado un antes y un después en mi vida ya que podía vivir una aventura a mi antojo y su duración era idónea para alguien que en aquella época no podía costearse el desembolso que suponía comprar varios juegos al año, en mi caso lo habitual era uno por reyes y otro por mi cumpleaños. Mi padre me lo compro por reyes y por fin pude sumergirme en su profundo mundo, diccionario en mano y en compañía de mi mejor amigo, me disponía a salvar a la tierra de Hyrule y la preciosa Zelda, de manos del temible rey de los ladrones Ganondorf.
No os voy a relatar lo que este juego me aporto, pero desde aquel día todo cambio. -Si lo deseáis saber, voy a preparar un análisis de este juego como es debido-
Tras este The Legend of Zelda, vinieron Secret of Evermore, Illusion of time, Secret of mana, Terranigma, Lufia 2 y un increíble Chrono Trigger. Si amigos, gracias a Link había descubierto los RPG y creedme que cuando entras en ese mundo, no quieres nada más.
De estos juegos mencionados, 4 llegaron traducidos al castellano y creerme, en aquella época era todo un acontecimiento y además 2 aparecieron con edición coleccionista a día de hoy más valorados que el oro. Os hablo de secret of evermore y illusion of time, los pioneros en la traducción y que eran sendas obras maestras.
Todo lo que vino después -Final fantasy 7,8,9,10…- no izo más que reafirmar que aquel día que probé The Legend of Zelda: A Link to the Past, descubrí el género que me conduciría por el camino que pocos elegidos saben exprimir y disfrutar al máximo, no es otro que el género de los RPG.
5 Comentarios
SaxKazein 13 mayo, 2012
“…había descubierto los RPG y creedme que cuando entras en ese mundo, no quieres nada más.”
Esa es la mayor verdad videojueguil jamás dicha.
Rosa 14 mayo, 2012
Simplemente magistral, a todo el que le gusten los RPGS debería tomar nota de este articulo.
Lex 15 mayo, 2012
Eso es presentarse y lo demás son tonterías!
Por mi parte decir que en esos tiempos yo pertenecía al lado oscura (tenía una MegaDrive, que era negra xD) y mi iniciación con los rpg consoleros fueron SOLEIL, STORY OF THOR y LIGHT CRUSADER. ¡Que tiempos tan felices!
Dekar8 15 mayo, 2012
Gracias Lex, aquellos maravillosos años sin DLC y juegos cargados de bug ya no volverán y es una pena, porque en aquel entonces el videojuego si era arte. A dia de hoy mas bien son sacacuartos. Respecto a los juegos que mencionas de la negrita de sega, decirte que eran y son cojonudos, sobre todo el soleil – competencia directa de Zelda en aquellos tiempos
Raul Factory 19 mayo, 2012
Supongo que por mi edad, a mi Zelda: A Link to the Past, me pilló rodado en los RPG. Creo que el primero al que jugué fue “Dungeons & Dragons” para Amstrad CPC. Luego en mi NES disfruté de Willow, Star Wars, y las tres primeras entregas de Link.