A lo largo de la historia de los videojuegos, hemos podido contemplar grandes héroes y grandes villanos, cada uno con sus características determinantes, sus gags (cuando se proponían) y su mala uva en muchos de los casos. Si juntamos todos esos ingredientes, no saldrán las super nenas, sino que saldrá un héroe que tiene más asco a la raza alienígena que cualquier videojuego haya podido ver antes. Él es, Duke Nukem, y hoy vamos a repasar desde sus primeros pinitos en el mundo del videojuego hasta sus últimos movimientos marcados por ese Duke Nukem Forever que tanto machacaron las críticas. ¡Es hora de patear culos lectores!.
En 1991, el mundo del videojuego no se esperaba lo que se le venía encima. Las malas pulgas de un prototipo de héroe americano dieron lugar a la aparición de Duke Nukem gracias a Apogee Software (que más tarde pasaría a llamarse 3D Realms) que en sus dos primeras entregas en vez de ser un FPS, fue un juego de plataformas al estilo de juegos como Alien Carnage. La verdad que imaginarnos a Duke haciendo de las suyas en el mundo de las plataformas es cuanto menos sorprendente cuando no se conoce este dato, aún así, su figura está representada como el típico tío duro en busca de guerra.
Su primera entrega cómo ya os decía, salió en 1991, y debido a su éxito Apogee Software tuvo problemas con el nombre de Duke, dando lugar a un enfrentamiento conocido por los fans de la saga en donde los creadores de la serie Capitán Planeta avisaron a Apogee de que un villano de su saga se llamaba igual que el “Duque de de la bomba atómica” (yo y mis traducciones) por tanto para evitar mayores desgracias y demandas, Apogee cambió el nombre a Duke Nukum. Pero las cosas acabaron bien, dado que al no estar registrado el nombre, este era un nombre libre y Apogee lo registró a su favor, para evitar cambiar el nombre a su nuevo y preciado personaje.
En 1993 saldría la segunda parte del juego de plataformas, que seguía el mismo patrón de la primera entrega pero con nuevas implantaciones gráficas que nos hacía rememorar el Savage de Probe Software y el Turrican de Manfred Trenz, y que sin duda resultaba más adictivo todavía que la primera entrega, y me atrevería a decir que de los dos juegos citados una línea anterior a esta. Podemos ver una comparación de los gráficos de esta segunda parte con el nombrado Turrican aquí.
1996. Ese es el año donde Duke Nukem abandona el término de las plataformas para meterse de lleno en un universo FPS, con un falso 3D motorizado por Build que sería denominado como un 2.5D, ya que recordemos que fue con Quake cuando todo se volvió totalmente tridimensional.
Duke Nukem 3D salió con miles de ojos sobre él, adaptando un nuevo sistema que creaba incertidumbre, pero que finalmente resultó satisfactorio y recibió grandes alabanzas de la critica, siendo uno de los FPS más recordados de la historia, con unos niveles bien diseñados (y bastante largos para la época) y unos enemigos que nos complicaban en muchas ocasiones la vida, en especial en los niveles de dificultad más altos, como es lógico.
Además del juego original que incluía tanta innovación con respecto a sus antecesores, Duke Nukem 3D se vio ampliado con packs de expansión tales como el Atomic Edition que era oficial o el Nuclear Winter que era creado por otras compañías de manera no oficial y sin beneficio.
El juego además tuvo problemas a la hora de la censura, dado que su alto contenido adulto (insultos, strippers…) hizo que el juego poseyese una especie de control parental, para que los más nóveles de la casa pudieran disfrutar de esta obra de 3D Realms.
Se sacó también el Duke Nukem 64 en Nintendo 64 caracterizado como un port de la versión original de PC y que cosechó una buena recaudación para la empresa nipona, así como también obtuvo unas buenas críticas y grandes beneficios el juego lanzado en 1999 también para dicha consola. Exacto, pixelbusterianos, nos referimos a Duke Nukem: Zero Hour, un juego en el que ya veíamos a Duke y que pasó a ser de tercera persona, con una jugabilidad que en ocasiones se notaba algo brusca por culpa de las relantizaciones pero que nos hacía pasar buenos ratos gracias a que aparte de ser divertido, hacía homenajes en forma de gags a juegos o películas.
Ahora, Duke Nukem también ha tenido sus bajones y diría que con Time to kill y Land of babes empezó una decadencia de la saga horrorosa, lista para meter en una bolsa y a la basura directo, y es que dichos juegos de PSX eran cuanto menos horroroso, y en especial gracias a su jugabilidad, aunque su caracterización de Duke también era de “aplaudir” con su machismo de poca monta, porque aclaremos cosas, mujeriego no quiere decir machista.
En 2002 volvíamos al pasado. Sunstorm Interactive sacaba Duke Nukem: Manhattan Project con una perspectiva de 2.5D haciendo de esta entrega una mirada pasada a los dos primeros juegos, que recordemos que tenían una categoría de plataformas. En esta ocasión juntaron los tiros a cascoporro con las plataformas que nos inducía dichas entregas, pasando a ser más estrictamente un Shoot’ Em Up
El juego incorporaba unos niveles bastante grandes y con elementos de casi todos los juegos de la saga, recuperando enemigos y manteniendo patrones de la entrega más exitosa de la saga, como es Duke Nukem 3D, de donde sacan bastantes enemigos y armas.
Desde dicha entrega y plantándonos en 1997, nos anunciaban oficialmente Duke Nukem Forever.
Como bien sabréis su desarrollo duró 14 años y por él pasaron diferentes empresas, cada uno con su toque diferente para hacerlo, pero fue finalmente 2K Games quien nos trajo un juego de lo que suelen decir “o lo odias o lo amas”. En mi caso no llega al último sentimiento, pero tanto como un mal juego no me parece. Es largo, tiene fases para rato, es divertido, tiene minijuegos, tiene online, ¿Pero por qué lo tacharon tan mal? Los gráficos. Es el punto en el que flojea el juego, ¿Pero eso es motivo de valorar un juego tan mal?. Cierto, han pasado 14 años de desarrollo y se podían haber esforzado más, pero a mi me ha dejado buen sabor de boca el juego y ya me lo he pasado más de una vez.
Ahora, a la espera de que Duke vuelva a la carga, le quería dedicar este homenaje repasando la historia de uno de los tipos más carismáticos del mundo del videojuego. Burro, mujeriego y con ganas de dar mucha tralla ya sea con una escopeta o a base de su fuerza bruta. Ese es Duke Nukem y ha venido a patear culos.
